Hola Florecillas!!!
Espero que estéis teniendo mejor día de domingo que yo. Por aquí está lloviendo y si a eso le añado el resfriado que tengo encima, para que os cuento!!.
La entrada de hoy va sobre mi primera vez con la manicura semi-permanente y para empezar os cuento un poco lo que es y como funciona.
Como ya os comenté, se casó mi hermano y quería hacerme algo especial. En principio había pensado en uñas de gel de toda la vida, así que me fui a mi centro de estética.
La chica, muy amable, me estuvo mirando las uñas y me recomendó el esmalte semi-permanente. Por qué?
- No es tan "dañino" como las uñas de gel.
- Se aplica sobre tu propia uña.
- Tiene una larga duración.
Los productos que utilizó son de la marca OPI, que ya conocemos de sobra, pero de la gama Axxium. Se trata de unos productos especiales, que hacen la función de esmalte de uñas, pero de larga duración. En la siguiente imagen podéis ver la pinta que tienen y los colores que hay disponibles.
A grandes rasgos, los pasos que siguió fueron:
- Manicura básica: dar la forma deseada a la uña y retirar las cutículas. Digo básica porque no me quitó las pieles muertas ni nada.
- Limpieza de uñas: eliminar cualquier residuo que podamos tener en las uñas.
- Gel: Aplica un gel base, que se endurece y que hace que agarre bien el posterior esmalte.
- Esmalte: aplica el color deseado, en mi caso, al ser una manicura francesa, primero un tono rosado claro de base y luego la línea blanca.
- Top Coat: para dar más brillo.
- Aceite: termina con un masaje de toda la mano con aceites.
Siento la mala calidad de la imagen!!! pero ya os hacéis una idea.
Día nº 1:
Me gustó mucho el acabado, brilla mucho y ya sabéis que la manicura francesa estiliza y es como muy glamurosa.
El hecho de que no me retirara las pieles muertas y esas cosas, me dio la sensación de una manicura a medias. El efecto de tener las uñas arregladas y los dedillos feos no me gustó.
Cuando terminó la manicura parecía un pato, ya que no quería rozar las uñas con nada, a pesar de que estaban completamente secas y de que no hay peligro de nada, ni hay que dejarlo secar, ni nada de nada, ya que ya se han secado con la lámpara.
Aunque estoy acostumbrada a llevar las uñas maquilladas, da la sensación de uñas más pesadas debido a todos los productos que te han ido poniendo, pero es una sensación que desaparece al cabo de unas horas, que ya te acostumbras.
La perfección de esta manicura también depende de la destreza de quien te lo haga y ya que va a durarnos bastante tiempo, considero que es necesario que se esmere tanto a la hora de hacer la rayita de la francesa, como también a la hora de poner el producto base, ya que en alguna uña tenía algún pegote de producto y deformaba un poco la uña.
Día nº 3:
Cual fue mi sorpresa/disgusto que al tercer día me saltó, literalmente, un trozo de esmalte del dedo gordo, repito, al tercer día.
La chica me comentó que podía suceder, que no pasaba nada y que acudiera al centro de estética que me lo arreglaba.
Día nº 7:
Mis uñas van creciendo, con lo cual, de cada vez se va notando más la diferencia entre mi uña natural y la uña esmaltada, como podéis ver en la siguiente imagen.
Además de mi uña rota del dedo gordo, se le suman algunas uñas donde se empieza a levantar el esmalte en la parte donde antes estaba pegada a la cutícula.
Con este panorama, me decido ir al centro de estética con la esperanza de que me arreglaran el desaguisado.
Cual fue mi sorpresa, cuando vi que el "arreglo" consistía en repasarme la línea blanca y luego aplicar una capa del rosa con un esmalte normal y corriente. Sinceramente, eso me lo podría haber hecho es casa. Igual entendí mal a la chica cuando me dijo que me lo arreglaría y fui tan ilusa de pensar en que lo haría con los productos que usó al principio...
Me dijo que para retirarlos, cuando me hubiera cansado de ellos, fuera y de forma gratuita me lo quitaría con un quita esmalte especial.
Día nº 11:
Ya no podía más con la manicura, aquello era un desastre. Imaginaros, una uña rota, con esmalte por encima, por lo que se notaba el hueco, trocitos de esmalte que saltaban... terrible.
En una de estas que me dan a mi de vez en cuando, empecé a quitarme yo misma el esmalte.
Niñas, no hagan esto en sus casas.
El resultado fue mejor del que esperaba. No me notaba las uñas debilitadas, pero sí me quedaron grumosas al haberme quitado a lo bestia el esmalte.
Conclusiones Positivas:
- Uñas arregladas para un par de semanas.
- Manicura a medio hacer.
- Misma manicura durante mucho tiempo.
- No ha durado lo que esperaba.
Comentaros que del mismo modo, se puede hacer la manicura con un único color, por si os interesa, pero pienso que como no tengas el mismo esmalte para rellenarte la parte de uña que va creciendo, tengo mis dudas de que quede bien.
¿Has probado esta manicura?, ¿y la de gel?, ¿te animarías a probarlas?, ¿eres de manicura francesa o de colores?.
Espero que os haya gustado y servido.
Muchas gracias por estar ahí.
Hasta pronto,
Marga.









